SANTOS BOZAL CASADO, MÁS QUE UN MAGISTRADO
Hijo del periodista Santos Bozal Moreno, fue uno de los pioneros del periodismo en Guadalajara
Santos Bozal Casado llegó al mundo en Guadalajara en 1887, hijo del entonces funcionario del Gobierno Civil y periodista vocacional Santos Bozal Moreno, quien fue fundador en la capital provincial de uno de los periódicos de aparición semanal más populares de los últimos años del siglo XIX e inicios del XX: “La Crónica”, cuyo primer número vería la luz apenas dos años antes del nacimiento de nuestro hombre, el 22 de octubre 1885.
Los inicios literarios y jurídicos
Influenciado sin duda por la afición literaria de su padre, Santos Bozal Casado se entregó a la literatura a muy temprana edad, iniciándose en el mundo del relato y del cuento en los primeros años del siglo XX, colaborando con cuentecitos y narraciones de poca extensión tanto en el periódico dirigido por su padre, como en algunos más de tirada nacional como El Diario de Alicante, El Defensor de Córdoba o la revista, editada en Barcelona, Álbum Salón; en cuyas páginas verían la luz algunos de ellos, a lo largo de 1907, cuando su firma comenzaba a ser habitual en “La Crónica de Guadalajara”, periódico o semanario que seguía los dictados políticos del Conde de Romanones. No faltarán sus colaboraciones en el también periódico provincial: “La Torre de Aragón” junto a los periodistas y escritores Claro Abánades y Ángel Monterde; formando parte del equipo de redacción en 1908.
Llamado en un principio por la literatura y el periodismo se dedicaría en este tiempo a la prensa, al tiempo que llevaría a cabo estudios tendentes al ingreso en el Cuerpo de Vigilancia y Policía; trasladándose a Madrid en los inicios de la década de 1910 para seguir estudios de Derecho, que llevaría a cabo en la Universidad Central, licenciándose en el mes de junio de 1916, dejando atrás Madrid para instalarse en Guadalajara, en donde comenzará a ejercer la abogacía en el despacho profesional de su padre, en la calle de los Jáudenes. Compartiendo su dedicación al derecho con la literatura, puesto que no dejará sus colaboraciones en el periódico familiar, de cuya dirección se apartará su padre en 1915, pasando a dirigirlo el político y periodista, natural de Cifuentes, José Serrano Batanero, con quien Santos Bozal Casado codirigirá el semanario entre 1917 y su definitiva desaparición al año siguiente. Tras el cierre de “La Crónica”, Santos Bozal colaborará en alguno de los periódicos que se publican en la ciudad de Guadalajara, entre los que no faltan “Flores y Abejas” y “La Unión Alcarreña”. Integrándose en alguna de las sociedades existentes en este tiempo en la capital, entre ellas la Agrupación Mercantil de Guadalajara, de la que será Secretario bajo la presidencia de D. Antonio Sanz Vacas y vicepresidencia del también escritor y periodista Luis Cordavias Pascual, entre 1917 y 1919.
Manualista de oposiciones
Regresará Santos Bozal entonces a Madrid, ocupando plaza de funcionario en el Cuerpo de Vigilancia; retornando nuevamente a Guadalajara en 1922.
Para entonces había contraído matrimonio, en el mes de junio de 1920, con Antonia Gil Montero, hija de uno de los más populares industriales de la capital, y hermana del también escritor y periodista provincial Julián Gil Montero.
A su regreso a la capital provincial se instalará junto a su padre, dedicado ya únicamente a su labor de funcionario en el Gobierno Civil, con quien dará a la imprenta una serie de “libros-programa”, para el acceso a oposiciones del funcionariado, tanto en los cuerpos de policía como en la administración del Estado. Con su padre ya había colaborado en 1920 en la edición del libro: “El Indicador Legislativo de Abastos”.
Igualmente con la colaboración de su padre y del también funcionario, maestro y periodista, Jorge Moya de la Torre, dará a la imprenta en 1925 sus: “Contestaciones al programa para Secretarios de Ayuntamiento de 2ª Categoría”. Un año antes dio a la imprenta sus: “Apuntes de derecho e identificación ajustada al programa para las oposiciones al Cuerpo de Vigilancia”. En su producción preparatoria para oposiciones a la administración pública no faltan algunos otros manuales, como “Derecho e identificación”; “Derecho Municipal”; “Derecho Político Administrativo” y “Manual de Formularios Municipales”, en colaboración, este último, con su padre.
Junto a Jorge Moya de la Torre, en el domicilio paterno, y con su colaboración, Moya de la Torre y Bozal Casado se dedicarán particularmente a la preparación de opositores a la administración.
Santos Bozal Casado, en este tiempo, se verá también atraído por la política municipal, accediendo a presentar su candidatura en las elecciones llevadas a cabo en la ciudad en 1925 y 1926, logrando un acta de concejal y ocupando un puesto como segundo teniente de Alcalde de la capital de la Alcarria; quedando como diputado suplente en 1927 para la Diputación provincial. Encargándose en el Ayuntamiento de Guadalajara de la concejalía de festejos.
No faltará su firma en los semanarios provinciales, incorporándose a la redacción del semanario “Flores y Abejas” en 1927, dando a conocer los entresijos de la historia de nuestra ciudad a través de los entonces poco conocidos archivos municipales; al tiempo que se prepara para su ingreso por oposición en la judicatura, logrando plaza de juez de Instrucción en el mes de julio de 1928.
Entre el juzgado y la magistratura
Abandonará Guadalajara al año siguiente para encargarse del Juzgado de Primera Instancia de Sos del Rey Católico (Zaragoza), iniciándose a partir de aquí una nueva etapa en su vida, al compaginar la literatura con la judicatura. Ejerciendo posteriormente en Amurrio, Estepona, Arenas de San Pedro, Osma, Jarandilla (Cáceres), o Cartagena (Murcia), donde se vio sorprendido por la Guerra civil de 1936/39. Ocupando durante este tiempo, como escribiese su primer biógrafo, Sinforiano García Sanz, “el cargo de Capitán jurídico en el ejército de ocupación”.
Durante su estancia en Cartagena vería la luz una de sus obras más populares: “Genio y Signo de la Rosa de los Vientos”, ensayo biográfico que recoge la historia y vicisitudes de la primera ambulancia marítima de la Cruz Roja Española salida del puerto de Cartagena, obra editada en esta ciudad en 1945. Con anterioridad, y centrada en su provincia de Guadalajara, había dado a la imprenta su obra: “Como las aguas del Tajo”, editada en 1940.
En 1945 se despedirá de Cartagena, al ser nombrado para ocupar un puesto de magistrado en la Audiencia Territorial de Sevilla, en donde permanecerá el resto de su vida, sin dejar sus colaboraciones en la prensa de Guadalajara, escribiendo alternativamente en los dos semanarios que en este tiempo se publican: “Flores y Abejas” y “Nueva Alcarria”, con artículos en torno a la historia y personajes de la provincia, popularizándose como historiador del remoto pasado de la ciudad. En Sevilla escribirá su obra más popular: “El toro de Viandar”.
Compaginará sus ocupaciones en los tribunales con la literatura, las charlas docentes y algunas conferencias en torno a la historia o personajes míticos como Rodrigo de Vivar; llegándole la muerte, de manera prácticamente imprevista, en Sevilla, el 31 de octubre de 1960.
Casualmente, en el mismo número del semanario en el que en Guadalajara se daba a conocer su fallecimiento, publicado el 2 de noviembre de 1960, aparecía en el semanario “Flores y Abejas” su última colaboración, centrada en recordar sus años de concejal en el Ayuntamiento de Guadalajara presidiendo la comisión de fiestas. El artículo llevará el título de: “Las corridas de ferias”.
Uno de sus hijos, Santos Bozal Gil, continuaría sus pasos en la magistratura, alcanzando a ser Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
Gentes de esta tierra que son seña de identidad más allá de nuestros confines.
Tomás Gismera Velasco/ Guadalajara en la memoria; periódico Nueva Alcarria/ Guadalajara, 2 de octubre de 2026
NOMBRES PARA UNA LEYENDA DE GUADALAJARA
Nombres para una leyenda de Guadalajara
Continuando con sus “Semblanzas de Guadalajara”, biografías y memorias de personajes que habitaron la provincia, el autor nos trae en esta ocasión una selección de nombres, de personajes, que fueron historia en la provincia de Guadalajara, cuyos hechos y vidas pudieran pertenecer al mundo de la leyenda.
Son biografías y memorias de Lino Bueno Utrilla, que vació una roca para hacerse una “Casa de Piedra” en Alcolea del Pinar; de Mariano Barberán, que llevó a cabo el primer vuelo transoceánico a bordo del avión “Cuatro Vientos”; de José Serrano Batanero, defensor del Capitán Sánchez y de sí mismo; de Narciso Martínez Izquierdo, primer Obispo de Madrid, asesinado por el cura Galeote; de Wenceslao Argumosa, que ideó el monumento a los héroes del 2 de mayo en Madrid; de Luisa Bravo de Guzmán, que gobernó Lanzarote sin haber pisado nunca las islas; de Damián Sáez, un Obispo al que, tras su muerte, conservaron en una barrica de aguardiente; Bibiano Gil, un desconocido ermitaño que llegó a Cifuentes en vísperas de una Navidad; o de Benito Hernando, que puso cara al rey moro Boabdil en el famoso cuadro de la Rendición de Granada.
Nombres y semblanzas que vieron su luz en el periódico Nueva Alcarria, de Guadalajara, en la página que el autor mantiene bajo el título de “Guadalajara en la Memoria” y que, en conjunto, nos ofrecen una serie de relatos dignos de conocer.
NOMBRES PARA UNA LEYENDA DE GUADALAJARA, EL LIBRO, PULSANDO AQUÍ
Sumario:
LINO BUENO UTRILLA
El hombre de la Casa de Piedra
Pág. 9
JUAN BAUTISTA SACRISTÁN
El Obispo que salió de Maranchón
Pág. 16
MARIANO BARBERÁN
El héroe del Cuatro Vientos
Pág. 20
JOSÉ SERRANO BATANERO
El Crimen del Capitán Sánchez, y algunos más
Pág. 29
GABRIEL DE LA PUERTA Y RÓDENAS
Un sabio de Mondéjar
Pág. 39
MANUEL PÉREZ VILLAMIL
En la catedral de Sigüenza
Pág. 43
SINFORIANO GARCÍA SANZ
El Señor de las Botargas
Pág. 49
NARCISO MARTÍNEZ IZQUIERDO
Que fue el primer Obispo de Madrid, y nació en Rueda de la Sierra.
Pág. 58
WENCESLAO ARGUMOSA BOURKE
El hombre del 2 de mayo
Pág. 68
ANTONIO PEREZ DEL HIERRO
El villano de la historia
Pág. 73
ANTONIO ORFILA
El Señor de la Plata
Pág.78
LUISA BRAVO DE GUZMÁN.
La Cleopatra de aquí.
Pág. 85
PEDRO ESTEBAN GÓRRIZ
El Marqués de Hiendelaencina
Pág. 93
DAMIÁN SÁEZ SÁNCHEZ
Un Obispo en aguardiente
Pág. 99
JULIÁN SAINZ MARTÍNEZ, “SALERI II”.
El torero
Pág. 106
ROMÁN ATIENZA BALTUEÑA.
Un médico contra la epidemia, y mucho más
Pág. 112
CALIXTO RODRÍGUEZ GARCÍA
El Rey de la Resina
Pág.117
ANDRÉS ANTÓN SÁNCHEZ
El cantor de Iriépal
Pág. 123
URBANO ASPA Y ARNAO
El compositor de Sigüenza
Pág. 128
LORENZO ARRAZOLA GARCÍA
El primer caballero
Pág. 132
BIBIANO GIL
El ermitaño que llegó a Cifuentes en vísperas de Navidad
Pág. 136
BENITO HERNANDO ESPINOSA
Boabdil de Guadalajara
Pág. 140
LAUREANO CERRADA
El gran falsificador
Pág.145
EUSEBIO BALLESTEROS CERRADA
Y el hojaldre de Torrelavega
Pág. 150
JUAN DE DIOS BLAS MARTÍN
Y una ermita por amor
Pág. 155
LORENZO DE SERANTES
El Carcelero de Riperdá
Pág. 161
GUMERSINDO DEL MORAL
Mal llamado “Pocoseso”, de Brihuega
Pág. 166
JUAN FRANCISCO MARINA ENCABO
El Cid en los Tribunales
Pág. 172
PEDRO GORDO
Un mártir para Cantalojas
Pág. 179
FULGENCIO DE MIGUEL
El Concejal de los Chisperos de Madrid
Pág. 185
JOSÉ DE SALAMANCA
Esquilmando de las salinas provinciales
Pág. 191
FRANCISCO FERNÁNDEZ IPARRAGUIRRE
El Apóstol del Volapük
Pág. 197
JUAN BALLESTEROS
Los tiradores de Luzaga
Pág. 202
FÉLIX BADILLO Y RODRIGO
El Príncipe del retrato
Detalles del Libro
- ASIN : B0C6C6263R
- Editorial : Independently published
- Idioma : Español
- Tapa blanda : 217 páginas
- ISBN-13 : 979-8396105140
- Peso del producto : 345 g
- Dimensiones : 13.97 x 1.4 x 21.59 cm
NOMBRES PARA UNA LEYENDA DE GUADALAJARA, EL LIBRO, PULSANDO AQUÍ



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