Blog dedicado a la biografía breve de personajes destacados y curiosos de la provincia de Guadalajara, hasta el siglo XX, por Tomás Gismera Velasco.-correo: tgismeravelasco@gmail.com

viernes, mayo 15, 2026

TOMÁS BRAVO Y LECEA

 

RECORDANDO A DON TOMÁS BRAVO Y LECEA

En el centenario de su fallecimiento

 

   En el anochecer del martes 26 de mayo de 1926, en Cabanillas del Campo, se despidió del mundo de los vivos don Tomás Bravo y Lecea cuando contaba con sesenta años de edad, había nacido en Madrid en 1866, y se dedicó en Guadalajara, donde pasó la mayor parte de su vida, al mundo de la judicatura, la prensa, la novela o la literatura en general; siendo uno de los hombres más significativos en el mundo del periodismo en una provincia en la que, en este tiempo, abundaba la prensa escrita; en numerosas de sus páginas dejó Tomás Bravo y Lecea su firma, e incluso llegó a presidir en el segundo decenio del siglo, la Asociación de la Prensa de Guadalajara.




 

Bravo y Lecea, hombre de letras y de leyes

   El profesor Calero Delso, sin duda el más significativo de los biógrafos de Bravo y Lecea, nos indica que nació en Madrid, en el ya señalado año de 1866, y en la capital del reino dedicó los primeros años de su vida al estudio, en el Instituto del Cardenal Cisneros, por supuesto que con notable aplicación, ya que obtuvo varios premios cuando apenas contaba con 14 años de edad, destacando en él su pronta vena literaria: Con apenas veinte llevaría su nombre a los medios de prensa, apareciendo sus primeras líneas escritas en algunos medios de Valladolid, ciudad en la que concluyó sus estudios de derecho, dedicando los ratos de ocio a poner sus pensamientos en verso y prosa. Allí, en Valladolid, en el mes de julio de 1887, obtendría la licenciatura en Derecho civil y canónigo, continuando de esa manera la obra paterna. Su padre, Antonio Bravo Tudela, también llevó a cabo estudios legislativos, ejerciendo como abogado, dedicación que dejaría por la judicatura, llegando a ser nombrado en 1889 presidente de la Audiencia Provincial de Guadalajara, trasladándose a nuestra capital, a la que posteriormente le seguiría su hijo.

   Antonio Bravo sin embargo no ejercería su labor en Guadalajara durante mucho tiempo, ya que la muerte le sorprendió en Madrid el 18 de julio de 1891 cuando, tras pasar el verano en uno de los famosos balnearios nacionales, se disponía a regresar a nuestra capital.

 

Bravo y Lecea, en Guadalajara

   Como anteriormente apuntábamos, antes de llegar a Guadalajara, Bravo y Lecea era ya conocido en el mundo literario. Sus cuentos, relatos y poemas aparecían con relativa frecuencia en revistas literarias como La Ilustración Nacional, de Madrid; La Tempestad y El Faro de Castilla, de Segovia; El Norte de Castilla, de Burgos; o la Revista de Vizcaya, de Bilbao, entre otros numerosos medios de prensa castellanos y madrileños, en los que se llegó a forjar una pequeña fama literaria que le acompañaría a Guadalajara, en donde abrió gabinete jurídico en la calle Mayor cuando corría el año 1892, desde donde se ocupó de casos, civiles y penales de nombradía, entre ellos ejerciendo la defensa de uno de los acusados del famoso “crimen del ermitaño”, de Cifuentes; o de los encausados por el no menos conocido de los “muleteros de Maranchón”.

   En Guadalajara se encontraba al menos desde dos años atrás, pues desde aquí firmaba y enviaba sus colaboraciones de prensa a los medios. Y aquí en Guadalajara firmó, junto a nuestro buen sacerdote y arqueólogo, a más de gran escritor, natural de Horche, Ignacio Calvo y Sánchez, una de sus más reconocidas obras literarias en este tiempo, la novelita: “La Flor de la Alcarria”, que vería la luz primero en la prensa y posteriormente en libro, en 1890. Un año antes, en Valladolid, había dejado su primera recopilación de cuentos y artículos de prensa que llevaría el título de “Nubes y Celajes”. Sin que falten en este tiempo sus colaboraciones en la prensa de Guadalajara, principalmente en el semanario “El Eco”.

 

Bravo y Lecea, y sus publicaciones

   Para 1893 se pondría al frente de uno de sus primeros proyectos periodísticos, al dirigir un nuevo medio de prensa, La Ilustración, al servicio de los intereses políticos en la provincia de quien comenzaba a destacar en este mundo, Álvaro de Figueroa, nuestro Conde de Romanones quien, a través de este medio, trataría de convencer a su electorado alcarreño. La Ilustración, sin embargo, tan solo publicaría tres números, dedicando sus portadas al Sr. Conde, a D. Antonio Botija y a D. Diego García Martínez. Por supuesto que en sus páginas se ensalzaban la figura política, y los logros, de cada uno de ellos.

   No por ello, el cese de publicación de La Ilustración, dejó Bravo y Lecea de escribir en los medios provinciales, ya que inmediatamente comenzó a aparecer su firma en el semanario Flores y Abejas, al tiempo que se ocupaba de su bufete jurídico, interviniendo en cuantos eventos culturales tuvieron lugar en este tiempo en la ciudad, ante todo en el Ateneo Caracense, donde ofreció numerosas conferencias; estrenándose en algunos de los teatritos de la capital algunas de sus numerosas obras, o juguetes cómicos teatrales, de corta duración.

   En 1895 dará a la imprenta, en Guadalajara, su obra “La clase obrera”, y en el mes de junio de este mismo año pasará a ocupar el cargo de redactor jefe del semanario provincial “La Crónica”, que llegará a dirigir durante algún tiempo, siendo sus crónicas y opiniones no muy bien recibidas por algunos sectores políticos contrarios a sus ideas, lo que le llevarán a sentarse en el banquillo de los juzgados capitalinos; de los que saldrá libre de cargos.

   No faltarán en su vida los oficios que llevaba aparejada la existencia de un personaje de nuestra talla. Bravo y Lecea pasará por los juzgados municipales de la ciudad de Guadalajara, ocupando los cargos de juez y fiscal; por el Gobierno Civil, y no faltarán, en su larga lista de nombramientos y ocupaciones la secretaría de la administración provincial de la Beneficencia, la de cofradías, cátedras y reuniones culturales; añadiendo a su colección de nombramientos, incluso, la de Bibliotecario del Casino de Guadalajara, en 1900. Entre numerosos más.

   Iniciará, junto al también abogado José María Solano, en 1901, el que será uno de sus grandes proyectos y que mayor número de años permanecerá en el tiempo, la edición del Anuario Guía de Guadalajara, en principio dedicado a la ciudad, que por vez primera verá la luz en 1902, en el que se incluirán los principales datos de la industria, el comercio o los profesionales de la ciudad; que en años sucesivos irá ampliándose para abarcar a las principales poblaciones de la provincia; de periodicidad anual, con sucesivas ampliaciones a los partidos judiciales, y que será sustituida al final del decenio por la guía de la abogacía, “El Indispensable para el abogado, y útil para los demás”. Convertida en obra de referencia no sólo en Guadalajara, sino que su ámbito se extenderá a la totalidad del reino.

   Dejaría Guadalajara por Barcelona, acompañando a su hija Amparo en 1923, sin por ello olvidarse de la prensa y vida social de nuestra provincia. Allí sería redactor del “Diario de Barcelona”, compaginando a partir de entonces sus estancias catalanas con las provinciales en Guadalajara o Cabanillas, a cuya población se ligaría a través de su esposa, Adelaida de Bartolomé, manteniendo en ambas poblaciones sus amistades y vida sociales.

   A Guadalajara y Cabanillas regresó definitivamente en el mes de abril de 1926, con la intención de recuperarse de la afección que en aquellos momentos le aquejaba; enfermedad de la que no se repondría, alcanzándole la muerte en aquel anochecer del 26 de mayo de 1926, recibiendo sepultura al día siguiente en el cementerio municipal de Guadalajara. Cien años hace.

 

Tomás Gismera Velasco/ Guadalajara en la memoria/ Periódico Nueva Alcarria/ Guadalajara, 15 de mayo de 2026


MUJERES EN GUADALAJARA

 

MUJERES EN GUADALAJARA

 

   El autor reúne, en esta obra, a una serie de mujeres que han formado, y forman, parte de la historia de Guadalajara y su provincia. Mujeres que pertenecieron a la nobleza; que tomaron parte de la vida política o cultural; escritores, poetisas, mujeres sencillas, y, por supuesto, maestras, cada una en su mundo.

   Semblanzas biográficas ampliadas en torno a las publicaciones del autor, algunas de las cuales han aparecido esbozadas en sus colaboraciones en la prensa provincial. Son, sin duda, mujeres que hicieron, y son historia.

 

MUJERES EN GUADALAJARA, EL LIBRO, PULSANDO AQUÍ

 

   En las páginas que componen esta obra encontraremos las semblanzas de: María Diega Desmassières y Sevillano; Luisa Bravo de Guzmán; Antonia Bronchalo Lopesino (Lupe Sino); Carmen Bueno Paz; Carmen de Burgos Seguí (Colombine);  Eva Cervantes (Esperanza Perales);  Mayor Guillén de Guzmán; Catalina de Lancaster; Luisa de Medrano; Ana de Mendoza y de la Cerda; Brianda de Mendoza y Luna; Mencía de Mendoza; Isabel Muñoz Caravaca; Vicenta Ortíz Cuesta; María Pacheco de Mendoza; María Pérez de Sotomayor; Elena Sánchez de Arrojo; Amelia de la Torre y Asunción Vela López.

 

 MUJERES EN GUADALAJARA, EL LIBRO, PULSANDO AQUÍ

 

 

 

SUMARIO GENERAL

-I-

María Diega Desmassières y Sevillano, Condesa de la Vega del Pozo, Duquesa de Sevillano

Dedicó su vida a hacer, sobre todo, obras de caridad

Pág. 9

 

-II-

LUISA BRAVO DE GUZMÁN

Marquesa de Lanzarote; la mujer que ganó casi todas sus batallas

Pág. 19

 

-III-

LUPE SINO

(Antonia Bronchalo Lopesino)

La novia del torero

Pág. 31

 

-IV-

CARMEN BUENO PAZ, DE LAYNA

Detrás de un gran hombre…

Pág. 45

 

-V-

CARMEN DE BURGOS SEGUÍ,

“COLOMBINE”

Una dama de las letras, en Guadalajara

Pág. 65

 

-VI-

EVA CERVANTES

La poetisa que descubrió Jadraque

Pág. 75

 

-VII-

MAYOR GUILLÉN DE GUZMÁN

Señora de Palazuelos, Alcocer y el Infantado, y su descendencia

Pág. 87

 

-VIII-

CATALINA DE LANCASTER

Reina y Señora de Guadalajara

Pág. 115

 

-IX-

LUISA DE MEDRANO

¿La primer Catedrático?

Pág. 123

 

-X-

ANA DE ÉBOLI

La princesa cautiva de Pastrana y de Cifuentes

Pág. 131

 

-XI-

BRIANDA DE MENDOZA Y LUNA

Memoria de una dama, en la historia de Guadalajara

Pág. 139

 

-XII-

MENCÍA DE MENDOZA

Dama del Renacimiento

Pág. 147

 

-XIII-

ISABEL MUÑOZ CARAVACA

La mujer que soñó un mundo justo

Pág. 155

 

-XIV-

VICENTA ORTIZ CUESTA

Una mujer de medalla

Pág. 209

 

-XV-

MARÍA PACHECO

La Comunera Mendoza

Pág. 215

 

-XVI-

MARÍA PÉREZ DE SOTOMAYOR

La Varona de Paredes

Pág. 221

 

-XVII-

ELENA SÁNCHEZ DE ARROJO

La primera concejala

Pág. 229

 

-XVIII-

AMELIA DE LA TORRE

La actriz de Illana

Pág. 235

 

-XIX-

ASUNCIÓN VELA LÓPEZ

Maestra de maestras

Pág. 245

 

 

 MUJERES EN GUADALAJARA, EL LIBRO, PULSANDO AQUÍ

 

 

  • ASIN ‏ : ‎ B0BNK7LKCT
  • Editorial ‏ : ‎ Independently published
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Tapa blanda ‏ : ‎ 257 páginas
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 979-8366086028
  • Peso del producto ‏ : ‎ 399 g
  • Dimensiones ‏ : ‎ 13.97 x 1.65 x 21.59 cm 
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