Blog dedicado a la biografía breve de personajes destacados y curiosos de la provincia de Guadalajara, hasta el siglo XX, por Tomás Gismera Velasco.-correo: atienzadelosjuglares@gmail.com

jueves, agosto 18, 2011

FÉLIX LAYNA BRIHUEGA






Médico.
Medranda (Guadalajara), 1848 – Ruguilla (Guadalajara), 3 de septiembre de 1920.

Félix Layna Brihuega, doctor en Medicina, nació en el pequeño pueblo de Medranda, a apenas media docena de kilómetros de Jadraque, en 1848. 

Era hijo de Francisco Layna, natural de Algora, y de María Brihuega, nacida en Mirabueno. La razón de que el matrimonio se asentase en Medranda la originaría el que el cura de la localidad, tío de María Brihuega, llamase al matrimonio para que se hiciesen cargo de las tierras del sacerdote al ser este enviado a la localidad de Almazán, de cuya iglesia de San Pedro sería arcipreste. Localidad en la que el joven y futuro doctor realizaría sus primeros estudios. En el Instituto de Soria completó el Bachillerato, pasando posteriormente, y por cuenta de su tío cura, a la Universidad Central de Madrid, donde cursaría estudios de medicina especializándose en Obstetricia. 

   Siempre a costa de su tío el cura, mi padre fue a estudiar Medicina a Madrid, donde ízose amigo de tres chicos alcarreños que seguían la misma carrera., De ello, Leonardo y Félix, eran hermanos de mi madre y el otro, natural de Cereceda, primo carnal, se llamaba Santiago Mazarío Serrano, y siempre tuvo más afición a las leyes que a la medicina. Mi padre estuvo más unido por los lazos del afecto con Leonardo Serrano, que era un muchacho alto, fuerte, moreno, serio, estudioso y de gran talento, que poco antes de concluir la carrera murió víctima de la viruela negra o hemorrágica sin que mi padre se apartara de su lecho mientras duró la enfermedad y este comportamiento contibuyó a que se estrecharan los lazos amistosos entre mi padre y su tocayo Félix, hermano del muerto, así como que aquel fuera considerado desde entonces casi de la familia. Médico ya hizo algunos viajes a Ruguilla donde recibió toda clase de atenciones por parte de mis abuelos, mi madre era ya una mujer aunque bastantes años menor que él, se hicieron novios y por fin contrajeron matrimonio cuando mi padre ejercía la profesión en Jadraque, hacia el año ochenta y uno del pasado siglo.

   Tuvo el autor de mis días mucha aficción a la carrera gustándole la cirugía y sobre todo la Obstetricia, para la cual tenía grandes aptitudes pues era muy habilidoso y sus manos, por pequeñas y finas, adecuadas para realizar las delicadas maniobras propias de la especialidad de partos. Ejerció primero en Medranda y de allí pasó a Galve de Sorbe, pueblo situado en pleca cordillera Carpetovetónica y muy frío por tanto, cosa que no agradaba a mi padre, pero como era buen partido, fue a servirlo. Hoy no se vive en aquellos parajes con el primitivismo de antaño ya que las carreteras han revolucionado la existencia de los pueblos serranos, tan arcaica. Entonces la vida en Galve lo mismo que en Campisábalos, Cantalojas y los Condemios, lugares constitutivos del partido médico, era por demás patriarcal y sencilla. Las mujeres compartían con los hombres la ruda tarea de arrancar a la tierra mediante el laboreo, parte de lo necesario para sustentarse. Como no bastara, se dedicaban también al pastoreo, a la corta y arrastre de los pinos entonces más que ahora abundantes en la serranía, así como a trabajar la madera construyendo cuencos, artesas y artesones, cucharas y tenedores de boj, etc. Los troncos de árbol eran transportados muy lejos por laboriosos galvitos en arcaicas carretas de eje giratorio en las que para nada entraba el hierro, pues hasta las llantas de las ruedas eran de madera lo mismo que la clavazón, carretas arrastradas por pequeños bueyes insustituibles para el caso, ya que el carro tanto lo llevaban por malos caminos como por abruptas laderas…” Dejó escrito en torno a él, su hijo, Francisco Layna Serrano.

Siendo médico de Jadraque, y a la edad de 35 años, contrajo matrimonio con Amalia Serrano Sanz, natural de Ruguilla, estableciendo su domicilio familiar en el de residencia, Jadraque, donde nacerían sus dos primeros hijos, el primero de ellos fallecido y enterrado en la localidad, durante el mes de agosto de 1885 en el que Jadraque se vioacometido por el cólera.

En septiembre de 1885 dejaría Jadraque para establecerse en Durón, de donde pasaría a Salmerón, Luzón y finalmente Ruguilla donde ejercería hasta su jubilación, y donde falleció el 3 de septiembre de 1920, a los 72 años de edad. 

Fue el padre del también médico otorrinolaringólogo e historiador y cronista provincial, Francisco Layna Serrano, y hermano político de Félix y Manuel Serrano Sanz, médico el primero, e historiador y cronista provincial, el segundo. 

Tomás Gismera Velasco